Si por algo se ha distinguido a Briviesca a lo largo de su historia, es por su aire urbano y señorial; claro ejemplo son las diferentes casas blasonadas que podrás localizar paseando por sus calles.
Abandona brevemente la Plaza Mayor y dirígete hacia uno de los ejes originales del plano de Briviesca, llegarás fácilmente, solo tienes que dejar la iglesia a la derecha y llegar a una de las esquinas de la plaza donde inicia la calle Medina.
En ella podrás contemplar dos de los palacios más bellos que se conservan: El Palacio Martínez España – Ordoño Rosales y el Palacio de los Torre. Estas familias participaron activamente en la vida política de la villa y donaron parte de su legado a la parroquia.
Observando las fachadas, además de los magníficos escudos, podrás descubrir el año en el que fue construido uno de estos palacios. ¿Lo ves?